
Chupar es un placer, de ahí el éxito del chupa-chups en el mundo entero, pero que te chupen.. que te chupen... no sé cómo decirlo, que te chupen es... mejor. Lo malo del sexo oral es que no sólo se llama así porque la boca es la encargada de hacer el trabajo duro, sino porque, si no se abre la boca y se pide, parece que nadie se acuerda de ofrecerlo en el menú de degustación, es como que hay cierta racanería general a la hora de chupar al otro no se sabe bien si basada en la vergüenza, el asco o el puro ahorro energético. Qué pena. Con lo que alimenta el cuerpo y el espíritu un poquito de derroche salival. Y es que este tipo de prácticas sexuales no son consideradas sexo como tal. Según recientes informes, la mayoría de jóvenes de hoy consideran relaciones sexuales aquellas en las que se produce coito. Si no hay penetración es como que la cosa no vale, a pesar de que puedan darse orgasmos igual o más placenteros que los derivados del mete-saca, valga la vulgaridad. De hecho, hay mujeres que sólo consiguen “eyacular” de esta manera. Por esta regla de tres, la base de las relaciones entre homosexuales, tanto de gays como lesbianas, no serían sexuales porque giran en torno a otras cosas más allá de la penetración en sí misma. Qué cosas. La edad influye en el mayor o menos gusto por esta práctica, que atrae al 68% de las mujeres de entre 18 y 44 y a un 40% de las mayores de 45. Respecto a los hombres, más del 74% de los españoles ha sido protagonista de una fellatio alguna vez en su vida. Ninguno presentó hoja de reclamaciones.
Según las declaraciones publicadas en el foro Sexalud.com de Terra, la mayoría de los hombres que han practicado un cunnilingus (versión femenina del sexo oral) confiesan haber disfrutado e incluso haberse excitado proporcionando placer a su pareja de esta manera. La vista es el sentido que más excita a los hombres, de ahí que les ponga ver a sus parejas al borde del colapso. A pesar de los mitos de los malos olores que acompañan al pilón, (olor que para muchos es casi un afrodisiaco) la vagina es una de las zonas más limpias del cuerpo humano ya que está diseñada para limpiarse por sí sola a través de la lubricación. Para algunos aún existen reparos de bajar al pozo a beber a veces fomentados por los miedos de las algunas mujeres excesivamente pudorosas en este aspecto. A los libres de prejuicios sólo cabe decirles que se afanen en besar los labios de abajo como si de arriba se tratasen. Concéntrate en los movimientos constantes y haz que lengua parezca una lengua, nunca un aspirador . Permitíos incluso un soplidito (nada ventiscas vaginales) en medio del chupeteo, verás que bien le sienta y cómo a ti te levanta. Para recibir, lo mejor es empezar dando y aunque a algun@s no les guste trabajar, a nadie le amarga que le trabajen sus bajos fondos de vez en cuando. Las cosas como son.
En el caso de ellas, las versiones son más variadas. Según el mismo foro de Sexalud, hay muchas mujeres que dicen abiertamente que les da asco comerse el pirulí, en especial, si la cosa implica tragar el líquido sorpresa del final de la maniobra. No pasa nada por comerte el batido, no te vas a quedar embarazada ni nada por el estilo, pero es comprensible que no te guste. Si éste es el problema, basta con marcar un gesto para retirar a tiempo el manubrio. Si, de momento, no te apetece, no le des más vueltas, pero si lo tuyo es un querer y no poder, lo mejor es intentar camuflar el plato con adornos sabrosos como chocolate o nata para que entre mejor o meterse en el baño o la ducha y calentar los motores mientras el agua cae a nuestro alrededor, acaba con los malos olores y crea atmósfera al mismo tiempo. La imaginación es la mejor aliada del sexo hablado. Invéntate que tienes entre las manos un plátano o un micrófono y actúa en consecuencia. Tampoco hace falta que la primera vez te marques un garganta profunda. Todo se andará. Ah, para acabar un poquito más rápido, estira la piel del pene hacia abajo mientras aplicas el masaje labial. Acelerará el proceso.
Cuando hayáis chupado por separado y dominéis la técnica del lametón acompasado, pasad directamente a los números. En concreto, al 69. Si por separado sois capaces de disfrutar a base de lenguetazos, qué no pasará si os afanáis simultáneamente cada uno desde su punto de mira. A estas alturas, nada de prisas. Aplicáos la versión “de luxe” del cunni-felatio y a... gozar.
¿Sabías que..?
1—El semen no engorda, sólo tiene entre cinco y siete calorías por ración, es decir, lo normal en una o dos cucharaditas de café, así que no se te ocurra poner como excusa que estás a dieta. No va a colar. Además, tragar el semen no hace a nadie más viril ni puede hacer que tu voz se vuelva varonil, lo que sí puede es contagiar algunas enfermedades de transmisión sexual no sólo por su ingestión sino por contacto oral o genital. Cuidadín.
2—El melón, el kiwi, la piña (y sus zumos), el apio, la fresa, la canela y una dieta vegetariana dan buen sabor y olor a los fluidos de tus partes bajas.
3—El brócoli, los alimentos salados, la carne y el pescado y los productos lácteos pueden hacer que tu “leche” sepa a rancio. ¡Mal rollito!
4—Los espárragos, el alcohol, el tabaco, el café y algunas drogas como la cocaína pueden provocar un sabor desagradable en tus bajos. Respecto al olor, no hay nada que una toallita desinfectante o un buen baño caliente no depure.
5—En imágenes obtenidas por ultrasonido se ha observado que ya en el seno materno algunos fetos se meten mano, es decir, usan sus manitas para tocarse los genitales. Tocarse ahí donde a uno le da gustito es algo natural a esas edades, igual que es muy natural en la mayoría de las especies animales.
6—Existen lubricantes sintéticos hidrosolubles comestibles de distintos sabores para que te comas la salchicha con un poquito de salsa. Por si tus glándulas salivares están exhaustas.
7—La piel del glande no hace falta bajarla de un manotazo antes de posar la boca sobre el pene. Puedes acariciarla con la lengua e ir bajándola con la boca o con la ayuda de los dedos. Intenta que tus dientes no hagan acto de aparición. Si no os corta el rollo, cúbrelos con tus labios al más puro estilo abuela desdentada.
8—A la mayoría de las chicas no les gusta sentir que su chico les baja y les sube la cabeza con la mano, que marquen el ritmo a base de tirones de pelo en “una palabra” mientras ellas están atareadas en degustar su delicioso nabo, digamos que jode. De la misma manera, hay una ingente cantidad de mujeres que se preguntan por el significado del cachetazo en el culo en mitad del acto sexual. No queda claro si a los chicos les da morbo o si lo hacen porque creen que a las mujeres nos gusta. Queda pendiente una encuesta sobre este tema.
2 comments:
Sue Myrick
The Blog we have been writing on this month has been about hope. I don't think that any of us could have any hope if we did not keep moving forward and fighting for a cure.
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Artículo para la sección de sexo de la Revista 40. Número de septiembre.
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