
Tengo más sueño que vergüenza. Qué malo es comer en la calle, quiero decir en un restaurante, bar o similar, y lanzarse acto seguido al trabajo sin anestesia. Llegas y es como si te metieran un mazazo en la cabeza cuando intentas funcionar como si no pasara nada. Pero sí que pasa. Tu cuerpo pide siesta, cabezadita, coscón, descanso. Es horroroso saltarse ese paso en verano, pero en invierno a veces cuesta aún más coger el ritmo en medio del sopor de la calefacción, abrir los ojos con alegría y fingir que uno está fresco como una rosa. Hoy es para mí uno de esos días de impotencia físicomental que te degradan en tu categoría de persona y te convierten en un mueble. Comí fuera de casa, vine a trabajar sin cumplir antes con el merecido reposo del guerrero y ahora no hago más que deambular como un zombi mientras mis compañeros mi miran con caras raras. Es fiesta para el resto del mundo, el día del Pilar, la jornada estrella del orgullo nacional y yo tengo sueño, mucho sueño, quiero dormir. Aaaahhhh!!! Quiero dormir y no puedo. Si no duermo me muero. Así no se puede levantar el país, eso está claro.
1 comment:
No entiendo muy bien estos mensajes de gente en inglés, pero pido que paren ya. No me gustan, me hago ilusiones pensando que alguien ha leído lo que he escrito y me encuentro un montón de mensajes de gente interesada en engancharme a su blog. Stop, please, stop.
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