Tuesday, November 11, 2008

Un concurso quiero

El otro día se confirmaron mis sospechas. No son imaginaciones mías, hay personas y caras que se repiten en los concursos de televisión. Me lo corroboró un amigo, que trabaja en la tele y además tiene una memoria fotográfica de elefante. Se trata de auténticos profesionales del casting y están por todas partes. Igual los ves una noche confesándose culpables ante preguntas del tipo "¿has dado alguna vez de comer excrementos a alguien de tu familia " o "¿te has hecho tocamientos en el probador de una tienda " en El juego de tu vida, que hacen gorgoritos en Factor X o buscan (supuestamente) pareja en Mujeres y hombres a la hora del café... Y si te descuidas, el mismo señor o señora se infiltra como personaje misterioso en Identity para asegurar que, en realidad, es un granjero/a que nunca ha salido de su pueblo y que ocupa su tiempo libre haciendo ganchillo y jugando a la petanca. De hecho, en internet hay páginas plagadas con nombres y apellidos de personas que dejan constancia hasta de su marca de desodorante mientras expresan su desesperada súplica para que los llamen de una cadena. "Me he tirado al hermano de mi novio y tengo un pasado de incesto familiar que estoy dispuesta a contar", leí el otro día a un potencial concursante de El juego de tu vida. Son auténticas hordas de frikis que, si no son raros, se lo hacen para poder llevarse la pasta calentita a casa. Al lado de estos personajes, los ratones coloraos que entrevista Jesús Quintero se quedan en gente corriente. Deben ser los efectos de la crisis. De la crisis y de que, nos guste o no, el trabajo puro y duro cada vez es menos popular, menos rentable y más improbable. Y si tus nietos no están orgullosos por lo que has hecho, no importa, porque ya se les pasará cuando los cubras de oro. Esto es vida.

No comments: