Buceando por los recovecos de las noticias de agencia, me he dado de bruces con un encuesta que me ha dejado de piedra marmórea, transtornada. Resulta que la mitad de las mujeres británicas dice que es adicta a la limpieza y, ¡atention, please! , para el 25% de las consultadas, la actividad, que consideran una mental therapy (terapia mental) es más placentera que el sexo. Excuse me? (¿me lo repita?). A saber cómo usarán la escoba y el recogedor. Me abstengo de hacer ningún chiste con la palabra polvo porque sería demasiado fácil y, la verdad, no me motiva. Para más Inri , dice el sondeo que 6 de cada 10 mujeres con hijos están convencidas de que, si su casa está sucia, los "visitantes" (¿quiénes, los marcianos?) pensarían que son malas madres. Horror! (¡horror!). Lo que más me inquieta es que las casas inglesas (cualquiera que haya estado en una lo sabe) no son exactamente las más relucientes de Europa (o eso, o es que la moqueta es menos agradecida que el suelo de plaqueta del área mediterránea), con lo cual no quiero ni imaginar los resultados de una encuesta similar realizada entre las españolas, donde toda una generación de madres ha inculcado, sobre todo a sus hijas, el amor por un invento patrio como la fregona. En cualquier caso, aquí somos más presumidas. Mientras las inglesas dedican 2 horas y 23 minutos diarios a limpiar, o eso dicen las 2.000 señoras consultadas, su aseo personal lo solucionan en 52. Que digo yo que deben tener casas muy grandes, porque con un piso de 30--60 metros no hay lugar para tanta hora de plumero. Sin embargo, la gran pregunta es por qué el objeto de la encuesta no fueron los hombres. Con lo avanzados que son en el Reino Unido, ¿no se han enterado que ellos también tienen dos manitas?
Tuesday, April 25, 2006
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