No sé qué le pasa a los americanos, supongo que están muy enfermos, pero sabiendo que todo lo malo acaba viajando a este lado del charco, no está de más que nos vacunemos los unos a los otros, no vaya a ser que el mundo entero acabe sucumbiendo al virus del cinismo americanoide sin darnos cuenta. Lo leí ayer en el periódico mientras en el telediario de la mañana recomendaban a la audiencia seguir los pasos de una familia española adicta a las compras, que acababa de viajar a Nueva York para gastar en ropa y otros artículos más de 8.000 euros y ahorrar así unas perras gracias a la baja cotización del dólar. "Me he comprado este ordenador por 1.800 dólares, fíjate, y en España vale 1.600 euros, ¿a que mola " (¿ ). Los sabios encargados de revisar la decencia de lo que se emite en la santa televisión de los santos Estados Unidos de América (ya los quisiera para sí la televisión de El Vaticano) al parecer se han escandalizado al ver que en una serie se mostraba el culo de una señora. Y conste que la visión no era obscena porque el culo fuera feo, gordo o demasiado flaco, sino porque un culo, a ojos de estos señores, es "un aparato sexual" o "excretor" y eso en una tele no está bonito que salga. Yo me meo de risa. Los mismos supertacañones que dan el visto bueno a la emisión indiscriminada de imágenes de horror de la guerra de Irak, del hambre en el Tercer Mundo o que hacen la vista gorda a las cifras de muchos ceros de dólares que mueve la gran industria norteamericana del cine porno se llevan las manos a la cabeza porque verle el culo a una mujer adulta les parece inmoral. "¡Todavía no nos hemos repuesto del susto de verle una teta a Janet Jackson!", dicen que dijo uno de los moralistas de la tele norteamericana. Y se quedan tan panchos.
Wednesday, May 28, 2008
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